¿Qué significa 1 Pedro 1:3?
LBLA: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
NBLA: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
NVI: ¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva
RV1960: Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
JBS: Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Cristo, que según su grande misericordia nos ha engendrado de nuevo en esperanza viva, por la resurrección de Jesús, el Cristo, de los muertos:
Comentario del verso:
Pedro comienza a alabar la gran misericordia que Dios nos mostró a través de nuestro Señor Jesucristo. Específicamente bendice a Dios Padre, el "Padre de nuestro Señor Jesucristo". Dios es un solo ser, en tres personas. Esta carta de Pedro nos ayudará a entender algunas de las distinciones que existen entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En este caso, Pedro alaba al Padre y reconoce que Cristo es nuestro Señor.
Pedro bendice a Dios por Su misericordia. Como ya hemos leído en el versículo 2, Dios nos ha elegido, nos ha santificado y nos ha dado un propósito. Todo esto sucede sin que necesitemos ganarnos ningún reconocimiento a través de nuestras acciones, sino que ocurre a través de la "gracia", algo que se puede definir como el momento en el que una persona decide darle algo a otra sin que ésta se lo merezca. La palabra "misericordia" se refiere a los momentos en los que una persona decide no responder negativamente ante las acciones de una persona que ha hecho algo malo.
En lugar de recibir el castigo que nos merecemos, Dios nos dio algo que nunca podríamos haber comprado ni habernos ganado: Dios nos hizo nacer de nuevo. Esto es exactamente lo que Jesús le dijo a Nicodemo que debía suceder para que cualquier persona pueda ver el reino de Dios (Juan 3). Específicamente, Dios nos hizo nacer de nuevo y nos dio una esperanza viva mediante la resurrección de Jesús de entre los muertos.
Los cristianos no tenemos la esperanza de que algún día podamos alcanzar la salvación y la vida eterna después de la muerte, sino que Jesús demostró que esta esperanza ya es una realidad. Jesús murió y luego se les apareció vivo a muchos testigos. Nuestra fe no se basa en el deseo de que un día viviremos en un mundo mejor. La razón por la que tenemos esperanza en que pasaremos el resto de la eternidad con el Padre es que nuestro Señor está vivo. Debido a que Él vive, los que crean en Él también resucitarán.
¡Bendito sea Dios por Su gran misericordia!
Resumen de contexto:
1 Pedro 1:3–12 es uno de los pasajes más queridos de todas las Escrituras. Pedro comienza bendiciendo a Dios, pero también habla sobre la manera tan increíble en la que nos ha bendecido en Cristo. Debido a que Jesús resucitó de entre los muertos, nuestra esperanza no es un deseo: sino que es tan viva y real como lo es Él. Nuestra herencia al ser hijos de Dios es eterna, está llena de gloria y está asegurada para siempre. Incluso a través de nuestro sufrimiento, tenemos todos los motivos para regocijarnos. El misterio del plan de Dios nos ha sido revelado en Cristo. ¡Dios nos ha salvado a través de Cristo!
Resumen del capítulo:
Pedro, el apóstol de Jesús, les escribió una carta a un grupo de cristianos que estaba sufriendo muchos tipos de persecuciones con el fin de consolarlos compartiendo con ellos la verdad de quiénes eran en Cristo: hijos de Dios. Por tanto, tenían motivos para regocijarse en su salvación y la gloria futura que les esperaba en la eternidad. Luego, Pedro los anima a vivir como personas santas, ya que Cristo quiso que así fuera, y debían obedecer a Dios en todo momento, amándose los unos a los otros sinceramente y poniendo toda su esperanza en la vida eterna que está por venir.
Contexto del capítulo:
Este hermoso, profundo y desafiante primer capítulo de 1 Pedro sienta las bases para el resto de la carta de Pedro. A pesar de cualquier sufrimiento al que debamos enfrentarnos, ¡Dios mismo ya nos ha mostrado una gran misericordia en Cristo al incluirnos en Su propia familia! Jesús es nuestra esperanza viva. Nuestro futuro está asegurado, es infinito y perfecto. Debido a que somos hijos de Dios tenemos todos los motivos para regocijarnos, incluso durante la oscuridad del presente. Luego, Pedro nos pide que nos preparemos para vivir como el pueblo santo que somos, ya que Dios quiso que así fuera.
Resumen del libro:
Unos 30 años después de la resurrección de Jesús, los cristianos comenzaron a ser perseguidos por su fe con más fuerza que nunca. ¿Cómo debían responder ante tal situación? ¿Cómo debemos responder ante el sufrimiento en la actualidad? El apóstol Pedro escribió esta carta para consolar a los creyentes y animarlos a que se mantuvieran fuertes. Pedro los anima a poner toda su esperanza en el futuro perfecto que pasarán con Cristo, y a obedecerlo y confiar en Él en el presente, incluso durante sus sufrimientos. Cristo sufrió mucho y, ahora, los seguidores de Cristo tienen la oportunidad de seguirlo incluso a través de ese sufrimiento, y de mostrar Su gracia y Su poder a través de la manera en que ponen su esperanza en Él, la manera en que lo obedecen y depositan su fe en Cristo.
Accessed 11/30/2025 3:09:01 PM
© Copyright 2002-2025 Got Questions Ministries. All rights reserved.
Text from LBLA, NBLA, NVI, RV1960, JBS © Copyright respective owners, used by permission.