¿Qué significa Apocalipsis 11:1?
LBLA: Me fue dada una caña de medir semejante a una vara, y alguien dijo : Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y a los que en él adoran.
NBLA: Me fue dada una caña de medir (unos 3 m) semejante a una vara, y alguien dijo: “Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y a los que en él adoran.
NVI: Se me dio una caña que servía para medir, y se me ordenó: «Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y calcula cuántos pueden adorar allí.
RV1960: Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.
JBS: Y me fue dada una caña semejante a una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.
Comentario del verso:
Juan recibió una vara de medir y la orden de medir el templo de Dios, el altar y contar a las personas que estaban adorando dentro. Este templo no está en el cielo, porque en el siguiente versículo vemos que habrá gente que no cree dentro. Obviamente, las personas que no creen no pueden apoderarse del templo que está en el cielo.
El templo que se menciona en el versículo 1 podría ser uno que se reconstruirá después del rapto. Aparentemente, durante un período de paz al comienzo de la tribulación, los judíos construirán el templo y reanudarán los sacrificios en el altar. 1 Tesalonicenses 5:3 parece implicar que habrá un cierto nivel de paz en la Tierra cuando ocurra el rapto, y Apocalipsis 6:4 describe al jinete montado en un caballo rojo "llevándose" la paz de la Tierra después del rapto. Cuando el templo sea reconstruido, los judíos se reunirán allí para adorar, tal vez anticipando la llegada del Mesías. Zacarías 1:16 predice: "por lo tanto, así ha dicho el Señor: "volveré a compadecerme de Jerusalén. La plomada volverá a tenderse sobre Jerusalén, y en ella será edificada mi casa".
En las Escrituras, cuando alguien mide algo a menudo se implica que el que lo mide (o en este caso, el que pide medirlo) es su dueño. Por tanto, Dios será el dueño de este templo.
Resumen de contexto:
Apocalipsis 11:1–2 viene después de que el ángel poderoso le dijera a Juan que profetizara nuevamente acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes (Apocalipsis 10:11). Aquí, Juan recibe una vara de medir y la orden de medir el templo, el altar y los adoradores. Sin embargo, le dijeron que no midiera el atrio exterior, el cual sería invadido por naciones gentiles durante tres años y medio. La referencia que se hace del templo se conecta con los siguientes pasajes de las Escrituras: Hageo 2:7–9; Zacarías 1:16; Malaquías 3:1; Mateo 23:38–39; 24:15; y 2 Tesalonicenses 2:4. Mientras los gentiles manden en el templo, dos testigos divinamente autorizados continuarán profetizando, tal y como se nos explica en los siguientes versículos.
Resumen del capítulo:
Este capítulo continúa compartiendo más detalles sobre el interludio que ocurre entre los juicios de la sexta y la séptima trompeta. Juan recibió una vara de medir y la orden de que midiera el templo, el altar y contara a los adoradores. Sin embargo, le dijeron que no midiera el atrio situado fuera del templo, porque los gentiles lo invadirían durante tres años y medio. Durante ese tiempo, dos testigos divinamente autorizados continuarían profetizando, y tendrían poder para convocar fuego del cielo y azotar la Tierra con plagas. Al terminar su testimonio, la bestia del abismo los matará y dejará sus cuerpos tirados en una calle de Jerusalén. Sin embargo, tres días y medio después, Dios resucitará sus cuerpos y se los llevará al cielo. En ese momento, un poderoso terremoto arrasará una décima parte de Jerusalén y matará a siete mil personas. Cuando suene la séptima trompeta, se escucharán voces en el cielo proclamando a Jesús como el dueño de todos los reinos del mundo, y los veinticuatro ancianos alabarán a Jesús como el Señor Dios Todopoderoso que pronto comenzará a reinar. Jesús juzgará a las personas que hayan muerto, pero recompensará a sus siervos. El capítulo termina con la apertura del templo del cielo.
Contexto del capítulo:
El capítulo once del Apocalipsis nos describe un acontecimiento que ocurrirá entre el sonido de la sexta y la séptima trompeta. Se trata de dos testigos que Dios levantará en medio de la tribulación. Estos dos testigos ejercerán su ministerio durante la segunda mitad de la tribulación. Finalmente, serán martirizados, pero Dios los resucitará y se los llevará al cielo. Junto a su ascensión, un poderoso terremoto destruirá una décima parte de Jerusalén y matará a siete mil personas, lo cual representa el segundo "ay". El primer "ay" se describe en el capítulo 9, un ejército invasor formado por terribles criaturas que aparentemente se parecían mucho a las langostas.
Resumen del libro:
La palabra "revelación" significa "descubrimiento o revelación". Este escrito nos revela eventos futuros como el rapto, tres series de juicios que caerán sobre la Tierra durante la tribulación, el surgimiento del Anticristo, la persecución de Israel y su asombroso resurgimiento, así como la segunda venida de Jesús con Sus santos a la Tierra, el juicio de Satanás y sus seguidores y, finalmente, la eternidad. Todo este contenido, combinado con el término griego original apokalypsis, es la razón por la que muchos se refieren al fin del mundo usando el término "Apocalipsis".
Accessed 4/23/2026 9:38:46 AM
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