¿Qué significa Apocalipsis 11:8?
LBLA: Y sus cadáveres yacerán en la calle de la gran ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado.
NBLA: Sus cadáveres estarán en la calle de la gran ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado.
NVI: Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, llamada en sentido figurado Sodoma y Egipto, donde también fue crucificado su Señor.
RV1960: Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.
JBS: Y sus cuerpos serán echados en las plazas de la gran ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma, y Egipto; donde también nuestro Señor fue colgado en el madero.
Comentario del verso:
Según este pasaje, la bestia acabó matando a los dos testigos. Antes de esto, los testigos acabaron con la vida de todos lo que intentaron matarlos (Apocalipsis 11:5), y además trajeron plagas a la Tierra, causaron sequías y otros desastres (Apocalipsis 11:6). Todo esto sucedió mientras profetizaban un mensaje en nombre de Dios que nadie quería escuchar.

Debido a esto, no nos sorprende que cuando estos hombres finalmente sean asesinados, no recibirán un entierro digno. En cambio, sus cuerpos serán abandonados en la calle como si fueran cadáveres de animales. Tal y como les ocurrió a muchos profetas en el pasado, los dos testigos serán martirizados. Jesús acusó a Jerusalén de haber matado a los profetas y haber apedreado a los mensajeros que Dios le envió (Mateo 23:37). La calle está en "la gran ciudad" la cual algunos expositores dicen que es Roma o Babilonia. Sin embargo, el contexto sugiere que se trata de Jerusalén. Los versículos 1 y 2 hablan del templo, el altar, el atrio exterior y los adoradores, todos los cuales se encuentran en Jerusalén. Además, el versículo 8 nos indica que la gran ciudad es donde nuestro Señor fue crucificado. Jesús murió en una cruz a las afueras de Jerusalén, no de Roma o Babilonia. Juan dice que la gran ciudad simbólicamente se llama Sodoma y Egipto. Durante la tribulación, Jerusalén se volverá moralmente corrupta tal y como le ocurrió a Sodoma, y sus residentes serán esclavos de la bestia, quien controlará tanto la economía como sus vidas (ver Apocalipsis 13:16–17).
Resumen de contexto:
Antes de Apocalipsis 11:3–14, leímos que los gentiles se adueñarán el atrio exterior del templo y pisotearán a Jerusalén durante cuarenta y dos meses, y que Dios autorizará a dos testigos para profetizar durante esos cuarenta y dos meses. Ahora, se nos describe cómo será el ministerio de los dos testigos, lo que les sucede y lo que hará Dios al respecto. El pasaje termina alertándonos sobre el hecho de que el segundo "ay" ya habrá terminado, pero el tercer "ay" llegará muy pronto.
Resumen del capítulo:
Este capítulo continúa compartiendo más detalles sobre el interludio que ocurre entre los juicios de la sexta y la séptima trompeta. Juan recibió una vara de medir y la orden de que midiera el templo, el altar y contara a los adoradores. Sin embargo, le dijeron que no midiera el atrio situado fuera del templo, porque los gentiles lo invadirían durante tres años y medio. Durante ese tiempo, dos testigos divinamente autorizados continuarían profetizando, y tendrían poder para convocar fuego del cielo y azotar la Tierra con plagas. Al terminar su testimonio, la bestia del abismo los matará y dejará sus cuerpos tirados en una calle de Jerusalén. Sin embargo, tres días y medio después, Dios resucitará sus cuerpos y se los llevará al cielo. En ese momento, un poderoso terremoto arrasará una décima parte de Jerusalén y matará a siete mil personas. Cuando suene la séptima trompeta, se escucharán voces en el cielo proclamando a Jesús como el dueño de todos los reinos del mundo, y los veinticuatro ancianos alabarán a Jesús como el Señor Dios Todopoderoso que pronto comenzará a reinar. Jesús juzgará a las personas que hayan muerto, pero recompensará a sus siervos. El capítulo termina con la apertura del templo del cielo.
Contexto del capítulo:
El capítulo once del Apocalipsis nos describe un acontecimiento que ocurrirá entre el sonido de la sexta y la séptima trompeta. Se trata de dos testigos que Dios levantará en medio de la tribulación. Estos dos testigos ejercerán su ministerio durante la segunda mitad de la tribulación. Finalmente, serán martirizados, pero Dios los resucitará y se los llevará al cielo. Junto a su ascensión, un poderoso terremoto destruirá una décima parte de Jerusalén y matará a siete mil personas, lo cual representa el segundo "ay". El primer "ay" se describe en el capítulo 9, un ejército invasor formado por terribles criaturas que aparentemente se parecían mucho a las langostas.
Resumen del libro:
La palabra "revelación" significa "descubrimiento o revelación". Este escrito nos revela eventos futuros como el rapto, tres series de juicios que caerán sobre la Tierra durante la tribulación, el surgimiento del Anticristo, la persecución de Israel y su asombroso resurgimiento, así como la segunda venida de Jesús con Sus santos a la Tierra, el juicio de Satanás y sus seguidores y, finalmente, la eternidad. Todo este contenido, combinado con el término griego original apokalypsis, es la razón por la que muchos se refieren al fin del mundo usando el término "Apocalipsis".
Accessed 4/30/2026 9:14:38 PM
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