¿Qué significa Judas 1:5?
LBLA: Ahora quiero recordaros, aunque ya definitivamente lo sepáis todo, que el Señor, habiendo salvado al pueblo de la tierra de Egipto, destruyó después a los que no creyeron.
NBLA: Ahora quiero recordarles a ustedes, aunque ya definitivamente lo saben todo, que el Señor, habiendo salvado al pueblo de la tierra de Egipto, destruyó después a los que no creyeron.
NVI: Aunque ustedes ya saben muy bien todo esto, quiero recordarles que el Señor, después de liberar de la tierra de Egipto a su pueblo, destruyó a los que no creían.
RV1960: Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.
JBS: Os quiero pues amonestar, ya que alguna vez habéis sabido esto, que el Señor habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creían;
Comentario del verso:
En este versículo, Judas les recuerda a sus lectores lo que sucedió después de que el Señor rescatara a los hebreos de la esclavitud en Egipto. Una enorme nación de israelitas salió de Egipto entre los que también había muchas personas que no eran israelitas (Éxodo 12:37–38). Durante su viaje por el desierto, de camino a Canaán, la Tierra Prometida, un grupo rebelde de "extranjeros", hizo que Israel se quejara de la provisión del Señor. Dios les había dado maná: un alimento que había venido directamente del cielo. Al quejarse, demostraron que no creían en el Señor ni en la capacidad que tenía para satisfacer sus necesidades. Luego, comenzaron a expresar su pesar por haber abandonado Egipto y empezaron a decir que querían volver.
El Salmo 78:32 dice que, a pesar de todas las obras poderosas que Dios hizo a favor de Su pueblo en el desierto, "ellos siguieron pecando". Más tarde, esas mismas personas eligieron desobedecer el mandamiento del Señor y no entrar en la Tierra Prometida. Como resultado de su incredulidad, el Señor los aniquiló (Números 14; Hebreos 3:16–19). Todas las personas que se quejaron acabaron muriendo en el desierto.
Los apóstatas de los días de Judas habían oído la verdad y habían visto a Dios salvar muchas almas, pero se negaron a creer. Hebreos 3:7–12 nos ofrece una advertencia en contra de una apostasía similar: "por eso, como dice el Espíritu Santo: «si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan su corazón, como lo hicieron en el desierto, en el día de la tentación, cuando me provocaron. Allí los antepasados de ustedes me tentaron, me pusieron a prueba, aun cuando durante cuarenta años habían visto mis obras. Por eso me disgusté contra ellos, y dije: "Su corazón siempre divaga; no han reconocido mis caminos. Por eso, en mi furor juré: No entrarán en mi reposo". Hermanos, cuiden de que no haya entre ustedes ningún corazón pecaminoso e incrédulo, que los lleve a apartarse del Dios vivo".
Resumen de contexto:
Judas 1:5–16 nos describe la naturaleza, los errores y el destino que les depara a los falsos maestros que plagan la iglesia cristiana. Los lectores de Judas parecían estar bastante familiarizados con la historia de Israel. En este pasaje, Judas hace referencia a eventos del Antiguo Testamento para explicarnos de qué manera pecan los apóstatas, el peligro que representan y la manera en que el Señor los castigará. Judas hace referencia a la incredulidad de Israel después de que el Señor los liberara de la esclavitud en Egipto, habla sobre los ángeles que se rebelaron, del pueblo impío de Sodoma y Gomorra, y de los peligros que resultan de permitir que esas personas se mezclaran con otros creyentes.
Resumen del capítulo:
En esta breve carta, Judas nos describe a las personas en su peor momento y a Dios en su mejor momento. ¡Los creyentes ya forman parte de Dios, quien ya ha salido victorioso! Las personas que se burlan de la verdad de Dios y siguen sus propios deseos mientras afirman ser cristianos son incluso más peligrosas que las personas que no creen. Estas personas representan un peligro enorme, tanto para ellos mismos como para cualquier cristiano en el que puedan influir, y esa es la razón por la que los cristianos deben centrarse en comprender la verdad de la Palabra escrita de Dios y someterse a Su voluntad.
Contexto del capítulo:
Judas es una carta de un solo capítulo en la que Judas menciona lo que otras personas ya habían dicho sobre los apóstatas y sus falsas enseñanzas. Otros pasajes de las Escrituras hablan sobre hombres malvados que estaban enseñando que Jesús no fue completamente humano ni completamente Dios (1 Juan 2:22; 4:1–3), que la gracia de Dios les permitía vivir inmoralmente (2 Pedro 2; Romanos 6:1, 15), que la sangre de Jesús no fue un sacrificio adecuado (Gálatas 1:6–9; Hebreos 3:12–19; 10:19), y que los pecadores pueden ser justificados ante Dios si solo se centran en seguir la ley de Moisés (Gálatas 5: 4, 7–9). Judas ataca sus falsas enseñanzas y anima a sus lectores a permanecerle fieles al Señor.
Resumen del libro:
El libro de Judas fue escrito por Judas, un medio hermano de Jesús, probablemente después del 66–67 d. C., es decir, después de que se escribiera 2 Pedro, y es bastante apropiado que se coloque inmediatamente antes del libro de Apocalipsis. Esta carta nos advierte sobre las religiones falsas y los hombres malvados, a quienes el libro del Apocalipsis describe diciendo que esas personas dañan a las personas tanto a nivel político como religioso.
Accessed 5/26/2026 10:37:30 PM
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