¿Qué significa Mateo 12:5?
Jesús está desafiando a algunos fariseos que acusaron a Sus discípulos de haber quebrantado la Ley de Moisés. Estaban quitándoles espigas al trigo y comiéndoselas mientras caminaban por un campo durante el sábado (Mateo 12:1–2). La posición oficial de los fariseos era que tal cosa se consideraba como un "trabajo", por lo que cuando algo así se hacía durante el sábado debía considerarse como una trasgresión del cuarto de los Diez Mandamientos (Éxodo 20:8–11).Entonces, Jesús les preguntó si habían leído sobre el momento en que David se comió el pan de la proposición del templo durante una situación desesperada (1 Samuel 21:1–6). La acción de David y sus consecuencias demostraron que el propósito de la ley iba más allá del tipo de literalismo que nos puede llevar hacia la irracionalidad.
Después, Jesús continuó haciéndoles preguntas. La misma Ley de Moisés, citada por los fariseos, señalaba que a los sacerdotes se les permitía "trabajar" mientras servían en el templo durante el sábado. Esas tareas eran sus trabajos rutinarios. La Ley, sin embargo, los declaraba inocentes porque estaban haciendo lo que Dios les había mandado hacer.
Una vez más, Jesús estaba demostrando que la Ley de Moisés no tenía la intención de convertirse en algo más importante que nuestras oraciones en respeto y sumisión pidiendo que se cumpla la voluntad de Dios. Los sacerdotes tenían que servirle a Dios primero, en lugar de servirle a una interpretación literal de las palabras y dejando a Dios en un segundo lugar. Cuando se hacía lo contrario, se quebrantaban los mismos propósitos por los cuales Dios les había dado esas reglas. Jesús demostrará que los fariseos también se acercaban a la ley poniendo la ley primero, y sus reglas extra anulaban la verdadera intención de las leyes de Dios, las cuales estaban destinadas a ayudar al pueblo de Dios.
Mateo 12:1–8 nos cuenta que los discípulos de Jesús estaban partiendo las espigas y comiÉndoselas mientras caminaban con Él por un campo de camino a la sinagoga. Entonces, algunos fariseos le dicen a Jesús que esto era ilegal. De acuerdo con su interpretación, esto es una transgresión del mandato de no trabajar durante el sábado. Jesús responde a la acusación con una serie de preguntas, mostrándoles que la restricción que ellos mismo le habían añadido a la ley no tenía ningún sentido. Su visión legalista de la Ley y las leyes extras que ellos mismos le añadieron no reflejaba lo que Dios había ideado para el sábado. Los fariseos tenían que haberse dado cuenta de que Dios desea misericordia, no sacrificio. Jesús, despuÉs, se declara a sí mismo como alguien más importante que el templo y tambiÉn se considera Señor del sábado.
Mateo 12 nos presenta algunas confrontaciones entre los fariseos y Jesús acerca de varios temas: trabajar durante el sábado, sanar durante el sábado y aclarar de dónde venía Su poder para expulsar demonios. Jesús contrarresta cada uno de sus argumentos y reprende duramente a los fariseos por su obstinada incredulidad. Jesús incluso señala que aquellos que maliciosamente les atribuyen Sus milagros a los demonios son imperdonables. TambiÉn les advierte, y al resto de su generación, sobre el juicio de Dios. Jesús llama a los fariseos "generación de víboras", y rechaza hacer otro milagro ante ellos; todo lo que se les promete es la señal de Jonás. El Hijo del Hombre estará en el corazón de la tierra por tres días. Jesús tambiÉn declara que todos los que hacen la voluntad de Su Padre forman parte de Su familia.