¿Qué significa Mateo 18:11?
Este versículo no se encuentra en los primeros manuscritos del libro de Mateo que los traductores usan para traducir Biblias modernas al español. Esa es la razón por la que no se incluye, por ejemplo, en la RVA–1015. El hecho de que estas palabras no formaran parte de los escritos de Mateo originalmente no quiere decir que sean automáticamente falsas. Lo más probable es que estas palabras se añadieron en algún momento de la historia con el fin de armonizar el relato con el pasaje de Lucas 19:10, que sí incluye en todas las traducciones: "porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido".Lo que dice es correcto, pero los traductores modernos no creen que Mateo escribiera esas palabras específicas en este momento de la vida de Jesús durante su relato.
Mateo 18:10–14 describe el gran valor que Dios el Padre le otorga a todos los que creen en Jesús. A este pasaje a menudo se le conoce como la parábola de la oveja perdida. Jesús les advierte a Sus discípulos que no desprecien a ninguno de los creyentes, y los llama "pequeños". Estos creyentes están conectados a la gloria de Dios a travÉs de sus ángeles en el cielo. Dios el Padre es como un pastor con una oveja descarriada: es capaz de dejar a todos las demás para ir y traerse de vuelta a esa oveja. La voluntad del Padre es que ninguno de los suyos perezca.
En este capítulo, Jesús usa dos preguntas de los discípulos para enseñarles algunas lecciones importantes. El "mayor" en el reino es el que se humilla tanto como un niño. Ser tentado es algo inevitable en nuestra vida terrenal, pero vale la pena llegar a los extremos para no caer en el pecado. Aun así, los que se caen no deben ser odiados ni despreciados. Dios Padre los valora mucho y no quiere que ninguno de ellos perezca. De hecho, Jesús establece un proceso claro y cuidadoso para ayudarnos a enfrentarnos al pecado en los demás antes de que debamos alejarlos de la comunidad. Cristo tambiÉn responde a la pregunta de Pedro sobre el perdón con una parábola. Esa historia representa tanto la asombrosa naturaleza del perdón de Dios como la forma en que debemos responder nosotros siendo cristianos.