¿Qué significa Mateo 9:7?
En los evangelios, no se llegó a registrar si el hombre paralítico llegara a decir algo. Sus amigos decidieron llevárselo a Jesús, quien ya había curado a otras personas que tenían todo tipo de enfermedades. Debido a que este hombre era paralítico, tuvieron que transportarlo en una camilla. Cuando llegaron al lugar, la casa estaba demasiado llena para poder entrar, así que se subieron al techo y bajaron a su amigo por un agujero que ellos mismos hicieron en el techo (Marcos 2:4).Jesús, impresionado por su fe, le dijo al hombre que sus pecados habían sido perdonados. Esto quizás significaba que la parálisis del hombre estaba relacionada con algún pecado que había cometido en el pasado. Si esto fuera así, quizás ese es el pecado que Jesús le perdonó (Mateo 9:1–2).
Sin embargo, el momento fue interrumpido por un intercambio que ocurrió entre Jesús y algunos de los líderes religiosos acerca de si Él tenía autoridad o no para perdonar los pecados en la tierra. Para demostrar que había perdonado los pecados del hombre, Jesús se volvió hacia el hombre y le dijo que se levantara, tomara su camilla y se fuera a casa. Entonces, el hombre hizo exactamente eso sin ni siquiera decir una palabra: su curación fue una declaración poderosa sobre la verdad de que Jesús era y es el Hijo de Dios.
La intención de Jesús aquí era demostrar que Sus milagrosos poderes curativos eran señales de que Sus enseñanzas eran verdad (Juan 12:37; 20:30–31). Perdonar los pecados de las personas es algo que es casi imposible de demostrar en el momento; en cambio, curar la parálisis de una persona es algo físico que se puede verificar en solo un instante. Al hacer esto último, Jesús demostró que también tenía autoridad para perdonar los pecados de las personas.
En Mateo 9:1–8 Jesús enseña en una casa que está llena de gente. Los amigos de un paralítico lo llevaron a que viera a Jesús. El evangelio de Marcos nos indica que la multitud era enorme, por lo que los hombres tuvieron que hacer un agujero en el techo para bajarlo en un lecho o cama (Marcos 2:3–4). Jesús le dice al hombre que sus pecados han sido perdonados. Algunos escribas que había en la habitación consideraron esto como una blasfemia. Jesús, sin embargo, demostró que Él tenía autoridad en la tierra para perdonar los pecados y, para demostrarlo, le dijo al hombre paralítico que se levantara y caminara. Entonces, el hombre hizo exactamente eso.
Mateo 9 continúa mostrándonos la manera en que Jesús autenticaba Sus afirmaciones de ser el Mesías mediante poderosos milagros de curación y expulsando demonios. Jesús cura a un paralítico despuÉs de decirle que sus pecados habían sido perdonados. Entonces, Jesús llama a Mateo para que lo siga y celebra una cena con Mateo y otros recaudadores de impuestos. Jesús responde a las preguntas de unos fariseos y otras personas. Una mujer toca Su manto y se cura de una enfermedad de 12 años, y Jesús resucita a una niña muerta. Jesús le devuelve la vista a unos hombres que eran ciegos y habla con un hombre que está siendo oprimido por demonios. Jesús nos demuestra que sentía una gran compasión por las multitudes.