¿Qué significa Proverbios 23:1?
En el Antiguo Medio Oriente, compartir una comida era un acto de amistad y diplomacia. Debido a que era Salomón era el rey de Israel, Salomón estaba familiarizado con este tipo de comidas. En este versículo, le aconseja a su estudiante que considere cuidadosamente a las personas que tiene delante cuando cene con un gobernante. Debemos tener cuidado con la complacencia y la codicia. Primero debemos evitar abusar de la hospitalidad de las personas. Al mismo tiempo, debemos evitar que la generosidad de una persona poderosa no se acabe convirtiendo en algún tipo de soborno.La distinción entre ricos y pobres era mucho mayor en el mundo antiguo que en la mayoría de las culturas modernas en la actualidad. Para alguien que estaba acostumbrado a trabajar solo para conseguir el "pan de cada día", ser invitado a un festín podría tentar a esa persona a que comiera demasiado rápido o demasiada comida. Salomón reitera la importancia de la autodisciplina. El gobernante puede estar observando los modales de los invitados en la mesa, pero Dios también los observa. El siguiente versículo (Proverbios 23:2) usa una exageración deliberada (Mateo 5:30) sobre la importancia de evitar los excesos.
Los "deseos de la carne y los deseos de los ojos" son contrarios a la voluntad de Dios, según 1 Juan 2:16. Jesús también compartió una historia sobre un hombre rico que estaba de fiesta todos los días (Lucas 16:19), y al final se dio cuenta de que lo más importante de la vida no eran las riquezas. Esa persona se olvidó de prepararse para la eternidad (Lucas 16:22–30). Es mejor comer con moderación y confiar en Dios, que darse un festín de lujo en esta vida, solo para acabar deseando obtener una gota de agua en el infierno.