¿Qué significa Proverbios 26:8?
Cuando se coloca una piedra en una honda, eso significa que está lista para ser lanzada. Si la piedra está enredada en la honda, o atada de modo que no pueda tirarse, la honda no sirve para nada, no tiene sentido y, de hecho, puede incluso ser hasta peligroso y un desperdicio. De la misma manera, no tiene sentido darle autoridad, poder (Proverbios 26:1) o confianza a alguien que carece de sentido común y de bondad. En el mejor de los casos, quizás puedan cometer un error y no lograr nada. Sin embargo, en el peor de los casos, eso puede provocar daños irreparables. De hecho, la gente puede cuestionar la inteligencia de las personas que deciden confiar en una persona así.Algunos comentaristas piensan que la piedra que se coloca en la honda se arroja demasiado pronto y al final se pierde. Por lo tanto, no debemos confiar en las personas a primera de cambio, sino que debemos ser cautos cuando se trata de involucrar a otras personas en asuntos personales importantes.
La historia del mundo está llena de ejemplos de personas necias que llegan al poder y acaban causando mucho daño a las personas que los rodean (Proverbios 29:2).
En Proverbios 26:1–12 se comparten una serie de comentarios negativos y contundentes acerca de los necios. La palabra "necio" aparece en casi todos los versículos. En el libro de Proverbios, un "necio" es una persona que rechaza la sabiduría divina (Proverbios 1:7). Esta parte de Proverbios también incluye un par de declaraciones que son famosas y que, a primera vista nos podrían parecen contradictorias. Dado que los versículos 4 y 5 están escritos uno después del otro, lo que se implica es que hay momentos en los que es mejor enfatizar una perspectiva por encima de la otra. Generalmente, las personas que ignoran la verdad de Dios (Proverbios 8:34–36) son peligrosos y no se puede confiar en ellos.
Este capítulo incluye tres secciones principales. La primera nos habla del "necio", es decir, el tipo de persona que carece de la sabiduría de Dios (Proverbios 1:7). La segunda nos hace una advertencia en contra del hecho de ser perezoso. La tercera condena el hecho de meternos en conflictos que en realidad se pueden evitar, las menti-ras, y también nos hacen una advertencia sobre las personas que ocultan su odio a través de la manera que hablan. En este pasaje se repiten algunas de las ideas que aparecen en otras partes del libro de Proverbios.